Contenido Disponible

Días Online: días

Suscripción

Ingrese su dirección de correo electrónico:

Entregado porFeedBurner


Blog Educativo fundado por Docentes 2.0 ® el 7 de Junio de 2013

LOS MODELOS DE APRENDIZAJE.

No hay comentarios.:
La expresión “estilo de aprendizaje” se refiere al hecho de que cada persona utiliza su propio método o estrategias para aprender. Aunque las estrategias varían según lo que se quiera aprender, cada uno tiende a desarrollar seguras preferencias o tendencias globales, tendencias que definen un estilo de aprendizaje. Son los rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos que sirven como indicadores relativamente estables de cómo los estudiantes perciben interacciones y responden a sus ambientes de aprendizaje, es decir, tienen que ver con la forma en que los estudiantes estructuran los contenidos, forman y utilizan conceptos, interpretan la información, resuelven los problemas, seleccionan medios de representación (visual, auditivo, kinestésico), etc. Los rasgos afectivos se vinculan con las motivaciones y expectativas que influyen en el aprendizaje, mientras que los rasgos fisiológicos están relacionados con el género y ritmos biológicos, como puede ser el de sueño-vigilia, del estudiante. 

La noción de que cada persona aprende de manera distinta a las demás permite buscar las vías más adecuadas para facilitar el aprendizaje, sin embargo, hay que tener cuidado de no “etiquetar”, ya que los estilos de aprendizaje, aunque son relativamente estables, pueden cambiar; pueden ser diferentes en situaciones diferentes; son susceptibles de mejorarse; y cuando a los estudiantes se les enseña según su propio estilo de aprendizaje, aprenden con más efectividad.

Se han desarrollado distintos modelos y teorías sobre estilos de aprendizaje los cuales ofrecen un marco conceptual que permite entender los comportamientos diarios en el aula, cómo se relacionan con la forma en que están aprendiendo los estudiantes y el tipo de acción que puede resultar más eficaz en un momento dado. Hoy podemos estudiar los modelos más conocidos y utilizados en cuanto a estilos de aprendizaje, éstos son: 

  1. Modelo de los cuadrantes cerebrales de Herrmann.
  2. Modelo de Felder y Silverman.
  3. Modelo de Kolb.
  4. Modelo de Programación Neurolingüística de Bandler y Grinder.
  5. Modelo de los Hemisferios Cerebrales.
  6. Modelo de las Inteligencias Múltiples de Gardner.

Aun cuando estos modelos contienen una clasificación distinta y surgen de diferentes marcos conceptuales, todos ellos tienen puntos en común que permiten establecer estrategias para la enseñanza a partir de los estilos de aprendizaje. A continuación, se describen detalladamente cada uno de los modelos referidos, con el propósito de que los docentes identifiquen los estilos de aprendizaje de sus estudiantes, lo cual les permitirá desarrollar las estrategias más convenientes para que los estudiantes construyan su propio aprendizaje. Por su parte, para los orientadores educativos el conocer los modelos, implica contar con una herramienta de apoyo para colaborar con los docentes en la identificación de estilos de aprendizaje de la comunidad educativa.

Una técnica que coloca partes específicas en el contexto de un todo significativo es la metáfora. El pensamiento metafórico o analógico es el proceso de reconocimiento de una conexión entre dos cosas aparentemente no relacionadas entre sí. No procede linealmente, sino que salta a través de categorías y clasificaciones para descubrir nuevas relaciones. Si bien la metáfora no crea experiencia, aporta el mecanismo necesario para establecer una conexión entre los nuevos conceptos y la experiencia previa. No se aprende nada en un vacío; aprendemos algo nuevo descubriendo cómo se relaciona con algo que ya sabemos, y cuanto más clara es la conexión, más fácil y rotundo es el aprendizaje. 

Las metáforas son un mecanismo para forjar conexiones. La metáfora, es un “lenguaje” de ambos hemisferios cerebrales. Sitúan el concepto en el reino del mundo concreto, forjando una conexión entre el concepto abstracto y la experiencia del que aprende. Son, para la mayoría de personas, más atractivos y satisfactorios que la rígida definición unidimensional del diccionario. Ambas clarifican el concepto e invitan a la mente a explorar con mayor profundidad. El pensamiento metafórico es la capacidad para establecer conexiones entre dos cosas diferentes reconociendo que en cierto modo comparten un rasgo común o ejemplifican un principio común. La metáfora cumple varios cometidos útiles. Facilita un medio extremadamente eficiente para organizar y recordar información y, en vez de una lista de atributos separados, ofrece una sola imagen que contiene la mayoría de los atributos. Crea un eslabón entre la lista de atributos y nuestra propia experiencia. 

VENTAJAS DE LA ENSEÑANZA METAFÓRICA 

Enseñar a través de la metáfora no es un proceso nuevo, pues los buenos docentes siempre han ayudado a sus estudiantes a captar nuevas ideas explicándoselas en función de algo que los estudiantes entendieran ya. Sin embargo, incluso los docentes muy expertos rara vez exponen el pensamiento metafórico explícitamente, a fin de que sus estudiantes puedan hacer de este valioso instrumento una parte de su repertorio de habilidades mentales. Para hacerlo, hay que pedir a los estudiantes que generen y discutan las metáforas por su cuenta, y ello puede hacerse de varias maneras. La más directa consiste en preguntar qué conocen los estudiantes que sea como la cosa que se está estudiando, en qué aspectos es similar y en qué difiere. 

Escuchar las conexiones de los estudiantes y ayudar a éstos a articular y clarificar sus pensamientos es algo que requiere habilidad y práctica, y que produce unos cambios muy básicos en el aula. La metáfora explicita el proceso mediante el cual se produce el aprendizaje, el pensamiento metafórico lo refuerza y lo hace más accesible para su uso consciente. La enseñanza metafórica es más eficiente porque reconoce que la nueva información no debe ser enseñada a partir de cero, y utiliza lo que los estudiantes ya saben.

LOS PROCESOS DE ENSEÑANZA Y APRENDIZAJE.

No hay comentarios.:
Todos los docentes en cualquier nivel educativo están emprendiendo en la actualidad los procesos de enseñanza-aprendizaje desde ciertos modelos. Dichos modelos están articulados y se fundamentan en teorías que permiten a los docentes, con mayor o menor éxito, ejercer su profesión. Se calcula que al año se imparten entre 300 y 900 sesiones de clase y detrás de ellas se pretenden estimular a los estudiantes, resolver los problemas que se plantean, proponer actividades y evaluar los resultados.

Estas teorías de la práctica, están articuladas ampliamente y pueden obedecer a múltiples necesidades emanadas de campos completamente distintos. Estas necesidades no son nuevas para los teóricos de la enseñanza. Herbart acordaba que si unas experiencias siguen a otras, hay que seguir los pasos que permitan asociar, conectar y crear nuevos conocimientos. La concepción técnica de los 50, se ve criticada en los años 60 y ­70 rechazando los procesos tan formalizados pues, se estima, que son un obstáculo para el desarrollo de los procesos de enseñanza-­aprendizaje y se proponen situaciones más intuitivas en las que se atiendan los ámbitos de la percepción, la memoria, la cognición y la pluralidad de resultados . En este mismo periodo se abre con fuerza el ámbito constructivo que engrandece el aprendizaje situado, el afianzamiento de la instrucción, y el aprendizaje compartido, teniendo en cuenta la singularidad que cada situación tiene.

Como recapitulación de estos procesos se precisa que cualquier modelo debería de disponer de un proceso referencial general y de la posibilidad de adaptarse a diferentes contextos, niveles, formas de aprendizaje, contenidos y control de los mismos. Igualmente, se debe de considerar que no existe un único camino para el éxito pedagógico, ni la solución sin esfuerzo de los complejos problemas docentes, ni la descripción del modo mejor de enseñar. No se puede entender los principios de la enseñanza como dogmas estáticos, sino como interacciones dinámicas con las metas cognoscitivas y sociales, con los procedimientos que subyacen a las teorías del aprendizaje y con las características personales e individuales del binomio docente-estudiante.

El ímpetu de la educación reside en la utilización inteligente de una variedad de enfoques, adaptándolos a los diferentes objetivos y a las características del estudiante. La competencia docente surge de la capacidad de acercarse a diferentes estudiantes creando un medio multidimensional y rico. Así, se necesita diseñar centros de aprendizaje y curricular que ofrezcan a los estudiantes una variedad de alternativas educativas que nuestra sociedad necesita desarrollar creando nuevas formas de educación, nuevas oportunidades educativas que sustituyen a los métodos actuales.

Muchas personas creen que la buena enseñanza es algo que se puede reconocer a primera vista aunque sea difícil de explicar y razonar, respaldando la idea de que una enseñanza es mejor que otra sin más matizaciones. El tema no es tan sencillo. Existen trabajos de investigación que han abordado el estudio de algunos métodos encontrando divergencias precisamente en los objetivos pretendidos. Aunque los resultados de estos trabajos no sean excluyentes, no podemos afirmar la existencia de un enfoque único óptimo, seguro y de objetivos múltiples.

La experiencia nos ha demostrado que ningún método conocido tiene éxito con todos los estudiantes ni alcanza todos los objetivos. La labor del docente consistirá, en aportar un medio ambiente de enseñanza en el que poder educar a los estudiantes con una variedad de modos que faciliten su desarrollo. El problema de elegir modelos adecuados de enseñanza es diferente si, en vez de perseguir el modelo único y óptimo, nos concentramos en las posibilidades de la variedad de ellos que nos ofrece la experiencia. Indistintamente, se debe de tener en cuenta que atender a lo personal, pero no a lo social, o a lo informativo, pero no a lo personal es algo que no tiene sentido en la vida del estudiante que progresa y aprende. Los estudiantes deben mejorar en todos los campos y esto no podemos alcanzarlo desde un único modelo.

Es por eso, el progreso de la enseñanza consiste en el dominio creciente de una variedad de modelos y en la capacidad de usarlos con eficacia. La formación del docente debiera almacenar esta realidad y preparar a los futuros docentes en el dominio de un repertorio básico de seis u ocho modelos con los que hacer frente a sus futuras necesidades, creando en ellos la conciencia de la flexibilidad y la creatividad que debe caracterizar el desarrollo de la enseñanza. 


Desarrollar un colección de modelos equivale a desarrollar flexibilidad y competencia profesional, ya que, todo docente se enfrenta con una amplia gama de problemas, cuanto mayor sea su repertorio de modelos, más amplias y creativas serán las soluciones que podrá generar. La búsqueda de un modelo perfecto que resuelva todos los problemas educativos, está en contra de la realidad educativa del aula, por tanto, la existencia del modelo único por muy atractivo que este se presente a primera vista, es una utopía, ya que no hay modelo capaz de hacer frente a todos los tipos y estilos de aprendizaje, de enseñanza, de estudiantes, de docentes.

Los modelos existentes debe entendidos como la base de un repertorio de enfoques alternativos que los docentes pueden usar para ayudar a los estudiantes, diversos entre sí, a alcanzar los objetivos, adaptándolos o combinándolos, en la medida de lo que racionalmente sea posible, a la realidad concreta de su aula. La utilización por parte del docente de un único método, por bueno que este sea, genera, desde nuestro punto de vista, más inconvenientes que ventajas, ya que puede provocar rutina y aburrimiento, de no alcanzar todos los objetivos y cubrir todas las facetas que la educación tiene. Además, un único modelo desarrollará sólo unas determinadas capacidades, sin embargo, si utilizamos una variedad de modelos trabajaremos más capacidades, es decir, desarrollaremos una educación más integral.

No se debe olvidar que todo aquello que no se encuentre en el proceso no lo encontrara en el producto. Esta idea revaloriza del modo como realicen la enseñanza, afirmando que él mismo tiene un valor intrínseco para la enseñanza del estudiante. En este sentido, no pueden ni deben descuidarlo, que lo importante no es sólo que el docente comprenda, analice, razone, etc., sino que es esencial para su aprendizaje el cómo haya sido trabajado, analizado, razonado, etc., ese contenido.

Se ha discutido muchas veces de la plasticidad de la mente humana, de su capacidad de aprendizaje, pero muy pocas veces se ha reformado que esta mente plástica, al aprender, construye un modo de recogida de conocimiento que será difícil después modificar. Esta idea nos enfrenta a la importancia vial, de cuidar la construcción de modos de aprendizaje de la mente y que éstos se diversifiquen lo más posible para no conducirla a un callejón sin salida o único.


DIFERENCIAS DE LOS MODELO PEDAGÓGICO.

No hay comentarios.:
Al docente se le requiere hoy en día gran cantidad de características y competencias, que pueden desviar la atención sobre la esencia del trabajo mismo. Por nombrar un ejemplo, es habitual encontrar estudiantes, padres de familia o incluso docentes que afirman con seguridad: "el docente debe ser un amigo" o "el docente es un facilitador". Podemos agregar muchas cosas que la sociedad considera que el docente debe ser, y que se acumulan sobre su identidad presionándola y confundiéndola. Sin embargo, en esta acumulación de buenos propósitos, es frecuente perder el sentido mismo de la docencia. Se piensa con insistencia que la esencia del trabajo del docente es enseñar.

A continuación podremos observar esta concepción de modelo educativo en las actividades realizadas por el docente y por el estudiante.





Como se observa, el papel del estudiante en este modelo es totalmente reactivo; es decir, el estudiante reacciona a las actividades realizadas por el docente. Habitualmente, los cursos tienen un gran énfasis en la adquisición de conocimientos, el docente supone que el reconocimiento a sus estudiantes y a su trabajo está en función de cuánto aprenden. Algunos de estos docentes se hacen exitosos por añadir temas a los programas de los cursos para que sus estudiantes salgan mejor preparados. Desde esta concepción se asume que para ser mejor docente es necesario saber más sobre la materia o sobre didáctica. 

Por el contrario, en la actualidad se induce un modelo educativo que se centre, no en el docente, como en el modelo tradicional; tampoco en el estudiante como se llegó a proponer en algunas escuelas de tipo activo. Hoy se busca centrar el modelo educativo en el aprendizaje mismo. El cual deberá ser perseguido y propiciado por el docente, implicando en ello todo su profesionalismo. Las actividades del docente y del estudiante en este modelo son diferentes. 


El rol del estudiante en este modelo no es sólo activo, se podría que es proactivo. Desde esta perspectiva, se puede entender una afirmación tajante y aparentemente paradójica. El trabajo del docente no es enseñar, el trabajo del docente es propiciar que sus estudiantes aprendan.

LOS MODELOS DE EDUCACIÓN A DISTANCIA

No hay comentarios.:
A lo largo de la historia de la educación se han analizado diversos modelos de enseñanza según el énfasis que se le dio en diferentes variables del proceso. Entre algunos de ellos estudiaremos los siguientes:


1. Modelo centrado en el docente: Se trata del modelo más tradicional si lo referimos a la educación presencial. Este modelo Magistrocentrico, centrado en el profesor o en su actividad, la enseñanza. Se utiliza en la educación a distancia manteniendo idénticas formas organizativas de la docencia, solo que con mayor utilización tecnológicas.

Misión y Visión de Docentes 2.0



La educación debe comenzar en la familia, continuar en la escuela y consolidarse a lo largo de la vida.

Congreso CIVTAC 2018


Calendario FIFA 2018


Periódico Educativo