Contenido Disponible

Días Online: días

Suscripción

Ingrese su dirección de correo electrónico:

Entregado porFeedBurner


Blog Educativo fundado por Docentes 2.0 ® el 7 de Junio de 2013

LA AUSENCIA DE LA MOTIVACIÓN EN EL AULA

No hay comentarios.:
La ausencia de la motivación en el aula, es señalada como una de las causas primeras del deterioro y uno de los problemas más graves del aprendizaje. Lo que es sustentado por varias investigaciones, que han mostrado la importancia de la motivación en el aprendizaje, sin motivación no hay aprendizaje.

La motivación en el aprendizaje, es el interés que tiene el estudiante por su propio aprendizaje o por las actividades que le conducen a él. El interés se puede adquirir, mantener o aumentar en función de aquellos elementos intrínsecos y extrínsecos anteriormente nombrados. Que deben ser distinguidos de lo que tradicionalmente se ha venido llamando en las aulas “motivación”, que no es más que lo que el docente hace para que los educandos se motiven.

Podemos clasificar la motivación en cuatro tipos: 
  1. Motivación relacionada con la tarea, o intrínseca.
  2. Motivación relacionada con el yo, con la autoestima.
  3. Motivación centrada en la valoración social.
  4. Motivación que apunta al logro de recompensas externas.

La motivación, no debe ser solo al principio de la actividad inicial, sino que debe mantenerse hasta el final, y ser el punto de partida, si el proceso de aprendizaje tiene éxito, de nuevas motivaciones para nuevos procesos. Cada estudiante se motiva por razones diferentes, esto nos lleva a una consecuencia: los incentivos tienen un valor motivacional limitado. 

La misma actividad incentivadora produce distintas respuestas en distintos individuos, o incluso en los mismos estudiantes en diversos momentos.

Por consiguiente, es más importante crear interés por la actividad que por el mensaje, para ello hay que apoyarse en los intereses de los estudiantes y conectarlos con los objetivos del aprendizaje o con la misma actividad. 

  1. Los educandos no se motivan por igual.
  2. Los educandos se motivan más y mejor, cuando existen mayores y mejores experiencias en el aula. 

La razón, es que los procesos permanecen siempre y sirven de refuerzo o motivación para posteriores aprendizajes. No se trata de motivar a los estudiantes, sino más bien, de crear un ambiente que les permita motivarse a sí mismos. Tiene mucho más sentido centrar nuestro interés en el entorno o en la situación de aprendizaje. 

¿Cómo se puede lograr? 

1. Seleccionando aquellas actividades o situaciones de aprendizaje que ofrezcan retos y desafíos razonables por su novedad, variedad o diversidad.

2. Ayudando a los estudiantes en la toma de decisiones.

3. Fomentando su responsabilidad e independencia.

4. Desarrollando habilidades de autocontrol.


LA MOTIVACIÓN Y EL APRENDIZAJE

No hay comentarios.:
La motivación en el plano pedagógico motivación, significa proporcionar o fomentar motivos, es decir, estimular la voluntad de aprender. La motivación permite descubrir a la medida en que los estudiantes invierten su atención y el esfuerzo en determinados contenidos, que pueden ser o no los que desean sus docentes; pero que en todo caso se relacionan con sus experiencias subjetivas, su disposición y razones para involucrarse en las actividades académicas. 

Diversos autores y enfoques vinculados principalmente con las perspectivas cognitiva y humanista, el papel del docente en el ámbito de la motivación se centrará en inducir motivos en sus estudiantes en lo que respecta a sus aprendizajes y comportamientos para aplicarlos de manera voluntaria a los trabajos de clase, dando significado a las asignacions escolares y suministrando de un fin determinado, de manera tal que los estudiantes desarrollen un verdadero gusto por la actividad escolar y comprendan su utilidad personal y social. Esto es lo que se denomina motivación por el aprendizaje. 

La dirección de la motivación en el aula presume que el docente y sus estudiantes perciban que existe interdependencia entre los siguientes factores: 
  1. Las características y demandas de la asignación o actividad escolar.
  2. Las metas o propósitos que se establecen para tal actividad. 
  3. El fin que se busca con su realización.
Por lo anterior, puede señalarse que son tres los propósitos perseguidos mediante el manejo de la motivación escolar: 
  1. Despertar el interés en el estudiante y dirigir su atención. 
  2. Estimular el deseo de aprender que conduce al esfuerzo y la constancia.
  3. Dirigir estos intereses y esfuerzos hacia el logro de fines apropiados y la realización de propósitos definidos. 

El papel de la motivación en el logro del aprendizaje significativo, se depende de la necesidad de fomentar en el estudiante el interés y el esfuerzo necesarios, siendo labor del docente ofrecer la dirección y la guía pertinentes en cada situación. 

Sería ideal que la atención, el esfuerzo y el pensamiento de los estudiantes existieran por el deseo de comprender, elaborar e integrar significativamente la información, es decir, que se orientara claramente por una motivación de tipo intrínseca; pero un docente experimentado sabe que esto no siempre, es así. Debido a que, la orientación de los estudiantes está determinada por su temor a reprobar o por la búsqueda de una aceptación personal, lo cual es una realidad no sólo porque el estudiante así lo haya elegido, sino porque lo ha aprendido en el contexto de las prácticas que se fomentan en la escuela. 

De esta manera, lo axiomático es que la motivación para el aprendizaje es un fenómeno muy complejo, condicionado por aspectos como los siguientes: 

  1. El tipo de metas que se propone el estudiante en relación con su aprendizaje o desempeño escolar, y su relación con las metas que los docentes y la cultura escolar fomentan.
  2. La posibilidad real que el estudiante tenga de conseguir las metas académicas que se propone y la perspectiva asumida al estudiar. 
  3. Que el estudiante sepa cómo actuar o qué proceso de aprendizaje seguir, para afrontar con éxito las asignaciones y problemas que se le presenten.
  4. Las creencias y expectativas tanto de los estudiantes como de sus docentes acerca de sus capacidades y desempeño, así como el tipo de factores a los que atribuyen su éxito y fracaso escolar. 
  5. El contexto que define la situación misma de enseñanza, en particular los mensajes que recibe el estudiante por parte del docente y sus compañeros, la organización de la actividad escolar y las formas de evaluación del aprendizaje.
  6. Los comportamientos y valores que el docente modela en los estudiantes, los cuales pueden facilitar o inhibir el interés de éstos por el aprendizaje. 
  7. El ambiente o clima motivacional que priva en el aula y el empleo de una serie de principios motivacionales que el docente utiliza en el diseño y conducción del proceso de enseñanza-aprendizaje. 

Misión y Visión de Docentes 2.0



La educación debe comenzar en la familia, continuar en la escuela y consolidarse a lo largo de la vida.

Congreso CIVTAC 2018


Calendario FIFA 2018


Periódico Educativo