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Blog Educativo fundado por Docentes 2.0 ® el 7 de Junio de 2013

APRENDER A APRECIAR

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El hombre puede ser inteligente y tener destreza en el manejo de instrumentos, pero de esas virtudes puede hacerse un uso digno y ansiado o mezquino e indigno. Más allá de lo cognitivo y lo instrumental existe una dimensión fundamentalmente humana. Se trata de lo axiológico, lo que tiene que ver con la capacidad humana para valorar, para apreciar el valor de las cosas y las acciones. Justamente, la que nos permite preferir lo deseable de entre lo posible.

Aprender a apreciar, es tomar conciencia de que, además de la verdad y la utilidad, existen los valores, los criterios que nos permiten distinguir y elegir lo más bueno, lo más bello y lo más justo. La dimensión calificativa de la condición humana no es menos esencial que las competencias cognitivas y técnicas. Comprender lo que debemos hacer, como algo diferente de lo que podemos hacer, requiere del desarrollo del criterio moral. Apreciar es, por tanto, asumir la existencia de un ámbito intangible que nos permite ir más allá de lo fáctico. Y es, probablemente, el descubrimiento de esa dimensión de los valores lo que da sentido a la vida humana y permite definir en ella proyectos orientados por la idea de felicidad.

No obstante, la educación axiológica, tanto en lo moral como en lo estético, se ha considerado muchas veces como algo extraño en las instituciones educativas, algo previo a ella o posterior a ella, una responsabilidad del entorno familiar y social. El hecho de que la formación del juicio moral o estético haya podido ser considerada, en ocasiones, como sinónimo del adoctrinamiento, ha motivado que no sean pocos los que reclaman una institución axiológicamente neutral, comprometida sólo con el conocimiento y, si acaso, con la formación técnica o profesional. 

Una institución educativa en la que no tengan capacidad los temas controvertidos de carácter ético, estético o político. Esta duda se justifica porque, cuando han entrado en las aulas, los valores no se han orientado siempre hacia la creación de espacios públicos en los que sea posible la deliberación y el aprendizaje de la naturaleza controvertida de los temas éticos y estéticos. Por el contrario, muchas veces, cuando la institución educativa ha albergado valores ha hecho que unos predominen sobre otros, que el aprendizaje de determinados planteamientos morales o estéticos haya consistido en su imposición y en la negación de otros alternativos. 

En síntesis, aprender a apreciar, es fundamental en la formación de una ciudadanía democrática. Una persona que es capaz de juzgar moral y estéticamente el mundo en el que vive, es más probable que sienta la necesidad de comprometerse activamente en su mejora. Por eso, aprender a apreciar puede ser la tercera superficie irreductible de una educación integral de los seres humanos.


INFOGRAFÍA: PRINCIPIOS DIDÁCTICOS PARA UNA ENSEÑANZA INNOVADORA

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Se entiende por principios didácticos un sistema de características e intenciones de la enseñanza de un docente, de un equipo didáctico, de una institución o de un sistema de rango superior, que pueden definir un estilo compartido.

Para ver la infografía puedes entrar a la sección a través de este Enlace.

LOS TIPOS DE ENSEÑANZA

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Los tipos de enseñanza son una actividad extensiva, ya que todos los días, los docentes de todos los niveles educativos se encuentran con procesos de enseñanza-aprendizaje diferentes por el avance de la globalización. Dichos modelos están más o menos articulados y se fundamentan en teorizaciones que permiten a los educadores, con mayor o menor éxito, ejercer su profesión. Estas teorizaciones de la práctica, están articuladas difusamente y pueden obedecer a múltiples necesidades emanadas de campos completamente distintos. 

Estas necesidades no son nuevas para la enseñanza. A la par, se considera que no existe un único camino para el éxito pedagógico, ni la solución sin esfuerzo de los complicados problemas docentes, ni la descripción de la mejor forma de enseñar. No podemos entender los principios de la enseñanza como dogmas estáticos, sino como interacciones dinámicas con las metas cognoscitivas y sociales, con los procedimientos que subyacen a las teorías del aprendizaje y con las características personales e individuales del binomio docente-estudiante. 

El impulso de la educación reside en la utilización inteligente de una variedad de enfoques, adaptándolos a los diferentes objetivos y a las características del estudiante. Las competencias docentes surgen de la capacidad de acercarse a los estudiantes creando un medio multidimensional y rico. Se necesita diseñar centros de aprendizaje y curricular que ofrezcan a los educandos una variedad de alternativas educativas que nuestra sociedad necesita desarrollar creando nuevas formas de educación, nuevas oportunidades educativas que sustituyen a los métodos actuales. 

Muchas personas creen que la buena enseñanza es algo que se puede reconocer a primera vista, aunque sea difícil de explicar y razonar, propiciando la idea de que una enseñanza es mejor que otra sin más reflejos. La cuestión no es tan sencilla. Aunque los resultados de estos trabajos no sean excluyentes, no podemos afirmar la existencia de un enfoque único óptimo, seguro y de objetivos múltiples. La experiencia demuestra que ningún método conocido tiene éxito con todos los estudiantes ni alcanza todos los objetivos. 

El problema de elegir modelos adecuados de enseñanza es diferente si, en lugar de perseguir el modelo único y óptimo, se concentra en las posibilidades de la variedad de ellos que nos ofrece la experiencia. Igualmente, hemos de tener en cuenta que atender a lo personal, pero no a lo social, o a lo informativo, pero no a lo personal es algo que no tiene sentido en la vida del estudiante que progresa y aprende. Los educandos deben mejorar en todos los campos y esto no puede ser alcanzado desde un único modelo. 

Por eso, el progreso de la enseñanza consiste en el dominio creciente de una variedad de modelos y en la capacidad de usarlos con eficacia. La formación del docente debiera almacenar esta realidad y preparar a los futuros educadores en el dominio de un repertorio básico de seis u ocho modelos con los que hacer frente a sus futuras necesidades, creando en ellos la conciencia de la flexibilidad y la creatividad que debe caracterizar el desarrollo de la enseñanza. Desarrollar una recopilación de modelos equivale a desarrollar flexibilidad y competencia profesional, ya que, todo educador se enfrenta con una amplia gama de problemas, cuanto mayor sea su repertorio de modelos, más amplias y creativas serán las soluciones que podrá generar. 

La búsqueda de un modelo perfecto que resuelva todos los problemas educativos, está en contra de la realidad educativa del aula, por tanto, la existencia del modelo único por muy atractivo que este se presente a primera vista, es una utopía, ya que no hay modelo capaz de hacer frente a todos los tipos y estilos de aprendizaje, de enseñanza, de estudiantes y de los docentes.


¿CÓMO APRENDE EL CEREBRO?

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Para entender cómo aprende nuestro cerebro y tenerlo en cuenta al momento de enseñar o aprende, es necesario que conozcamos algo de su estructura. El aprendizaje es un proceso fisiológico, si entendemos cómo se produce, cómo aprende, comprende y recuerda nuestro cerebro podremos aprender y enseñar mejor, es decir con mejores resultados.

No será necesario ser expertos en biología, pero si conocer su estructura básica para comprender qué necesita para aprender. Las nuevas tecnologías nos brindan la información concreta sobre cómo se producen nuestros pensamientos, nuestros recuerdos, nuestros sentimientos nuestras percepciones y además cómo se produce el aprendizaje.

Las teorías de aprendizaje se construyeron en base a observaciones externas de la conducta. Hoy es necesario mantenernos informados en el campo de la neurociencia, porque tendremos que revisar nuestras creencias y convicciones sobre cómo se aprende y se enseña, para incorporar, cómo el cerebro aprende y que necesita para aprender a nuestras prácticas cotidianas.

El cerebro al igual que otros órganos, tiene una función natural. El cerebro aprende porque es su labor, mediante el conocimiento de sus necesidades facilitaremos ese trabajo. Cuando hablamos de aprendizaje también hablamos de supervivencia, ya que la misma depende del conocimiento y control que tengamos del mundo exterior. Si la función esencial del cerebro es aprender. Pero, en realidad en el cerebro ocurren muchas cosas en paralelo, hay muchas interconexiones. La comprensión de la complejidad de estas funciones es primordial para la educación.

Exploremos la teoría del Dr. Paul Mac Lean del, quien afirma que el cerebro humano es en realidad tres cerebros en uno. Esta teoría está basada en la investigación a través de las distintas capas del cerebro que se fueron formando durante la evolución. Estas son: El sistema reptil, el sistema límbico y la neocorteza. Si bien cada una de estas áreas no tienen un límite biológico definido, se distinguen por tener funciones diferentes, aunque las tres trabajen de manera interconectada.

La neocorteza es la parte del cerebro encargada de las funciones humanas (pensar, hablar, escribir, dibujar etc.) ésta solo funciona con todo su potencial si el sistema límbico y el reptil fueron contemplados en el momento de enseñar. Si queremos que los cerebros estén listos para inscribir el aprendizaje en la memoria a largo plazo deberán incluirse estrategias que contemplen las necesidades de los dos cerebros más primitivos (reptil – CR y límbico CM) quienes permitirán que la neocorteza haga su trabajo.

Además, las emociones, las hormonas y los sentimientos afectan el aprendizaje. La experiencia determinará si queremos más si la experiencia fue placentera o menos si fue dolorosa. Ya que nuestras emociones se basan en el placer o dolor. No obstante, las emociones juegan un papel crucial en la memoria ya que facilitan el almacenamiento y el recuerdo de la información. Es decir: 
  1. Cuando se involucran las emociones se activa el cerebro. 
  2. Crear espacio para le reflexión personal. 
  3. Construye creencias positivas. 
  4. Crea atmósfera de confianza y de vínculos afectivos. 
  5. Trabaja con el error como proceso de aprendizaje y no como sanción. Juego de roles. 
  6. En las actividades desafiantes y motivadoras. 
  7. Usando las emociones como una gran aliada y como poderosa estrategia de aprendizaje. 
  8. Evitando las lecciones largas y aburridas.

El aprendizaje se realiza mejor cuando la atención se focaliza y luego se defocaliza. Hay varias formas de clasificar la memoria: la memoria a corto y a largo plazo.

La memoria a corto plazo es la que nos permite recordar algo durante algunos minutos u horas. Intenta recordar lo que has desayunado hoy. La memoria a largo plazo es aquélla que me permite recordar algo para siempre. La Información pasa de la memoria de corto plazo a la de largo plazo a través del repaso y la repetición.

Existen tres tipos de Aprendizaje

1. El Aprendizaje Emocional: Tiene como característica que es rápido, indeleble y no requiere esfuerzo, tres de los neurotrasmisores que fijan este aprendizaje son: la adrenalina, la nor-adrenalina y la dopamina

2. El Aprendizaje Cognitivo - Ejecutivo Emocional: Es lento es fácil de borrar u olvidar, requiere tiempo y esfuerzo, aquí es donde interviene la psiconeuroeducación, permitiendo desarrollar la auto-empatía y la empatía

3. El Aprendizaje Cognitivo - Ejecutivo Intelectual: Lo encontramos al seguir una carrera, el aprendizaje es lento, fácil de borrar, difícil de retener, requiere tiempo y esfuerzo.

EL APRENDIZAJE CONTINUO.

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La globalización y el avance de este cada día nos lleva a la necesidad de un aprendizaje continuo, para poder vivir en una sociedad que presenta constantemente y de forma rápida cambios culturales, tecnológicos, políticos, científicos, económicos, geográficos. Hoy en día se necesita una educación que desarrolle la capacidad de pensar y la capacidad de aprender, situando en primer plano el requerimiento de un aprendizaje continuo, o el aprender a aprender.

Hoy por hoy existe un movimiento internacional para aumentar y mejorar las estrategias de enseñar a pensar. Se han formado muchos programas y enfoques diferentes predestinados a favorecer el proceso de aprendizaje en todos los currículos y para todos los ciudadanos.

Enseñar a pensar es una perspectiva que va más allá del objetivo tradicional de los aprendizajes concretos entendidos como cambios en la conducta. Se trata de enseñar a que las personas sean cada vez más conscientes y responsables de sus capacidades, procesos y resultados de aprendizaje. Las investigaciones desarrolladas desde el enfoque de la psicología cognitiva han modificado las concepciones del proceso de enseñanza-aprendizaje. Esta nueva perspectiva pone el énfasis en los procesos internos del sujeto que aprende, resaltando el papel activo de la información que reciben y que a su vez suministran, utilizando una amplia variedad de estrategias en el procesamiento de la información, en la adquisición, elaboración, retención, recuperación y utilización de conocimientos, en la toma de decisiones y en la solución de problemas. En la medida que se puede conocer mejor el proceso de enseñanza-aprendizaje también se puede controlar y mejorar.

La capacidad para aprender continuamente tiene mucho que ver con el aprendizaje de estrategias generales del pensamiento que nos permiten conocer, y buscar la información que necesitamos, en un momento dado, para resolver una tarea o solucionar un problema. Esto envuelve que tan importante es saber cuál es la información que uno tiene como saber la que le falta, en un momento dado, para resolver la tarea o solucionar el problema. Esto también implica que para favorecer un aprendizaje permanente se necesita sobre todo enseñar al sujeto las capacidades que le permitan generar de manera continua la información que va necesitando. Por lo tanto, podemos deducir por estrategias de enseñar a pensar el aprendizaje de estrategias generales del pensamiento, que son objeto de instrucción explícita. Este conocimiento puede y debe realizarse a través de las diferentes áreas del currículo, aunque puede aparecer claramente como objetivo en algunas de ellas. 

Antes, los test que se utilizaban para medir la inteligencia no eran socioculturalmente neutrales, y favorecían a los sujetos de la cultura dominante y de niveles socioeconómicos más elevados. El autor Feuerstein trató de aplicar un programa de adiestramiento que compensara en lo posible esos déficits socioculturales. Trató primordialmente de medir no solamente lo que ya sabían los sujetos sino sobre todo determinó lo que eran competentes para aprender o si se señala su potencial de aprendizaje. Este potencial nos indica las posibilidades de cambio futuro y las posibilidades reales de mejora del sujeto. No mide lo que es sino lo que puede ser a nivel intelectual. Existen pruebas empíricas que ponen de manifiesto la modificabilidad cognitiva.

Un requerimiento fundamental de esta modificabilidad cognitiva es al mediación o mediaciones instrumentales y sociales que usemos en el proceso de aprendizaje. Algunos autores que han estudiado la adquisición del conocimiento han puesto mucho énfasis en la naturaleza constructiva personal del sujeto y cada vez más se reconoce la importancia de la dimensión social. El aprendizaje y el pensamiento tienen lugar en un contexto social, están influenciados por la cultura y el entorno histórico e institucional en el que se inscriben.

ENSEÑAR A APRENDER.

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Se define enseñar a aprender como el conjunto de acciones enfocadas a la estimulación cognitiva de los estudiantes. Su propósito es estimular sus capacidades cognitivas, como, por ejemplo: la comprensión, la codificación, la elaboración y la memorización, para beneficiar los procesos cognitivos implicados.

Y este se puede distinguir de aprender a aprender, concepto avivado por Novak, que se refiere a facilitar a los estudiantes una serie de instrumentos o estrategias concretas para que le sea más fácil y más productivo el aprendizaje, pues a través de ellas podrá realizar un aprendizaje significativo. Entre estas técnicas se les hace referencia a las técnicas de trabajo intelectual, como por ejemplo la enseñanza de mapas conceptuales, el hábito de estudio o la preparación de exámenes.

Estos dos esquemas, son importantes para el proceso de enseñanza-aprendizaje de todos los estudiantes. Comenzando de la base de que el desarrollo cognitivo es variable y se puede mejorar y entrenar. En esto tienen una importante labor los diferentes personajes encargados de la orientación en los distintos niveles, como especialistas en esta materia facilitando ayuda al docente sobre cómo llevar estos programas a cabo.

Los principios en los esquemas de enseñar a aprender y de aprender a aprender son entre otros los siguientes:

  1. Enseñar no sólo lo que se debe hacer, sino cómo hacerlo. Por ejemplo, enseñar a los estudiantes a mejorar su comprensión lectora.
  2. Enseñar no solo para el presente, sino para el futuro. Por ejemplo, si enseñamos a los estudiantes a sumar, debemos enseñarles que no sólo sirve para aprobar matemáticas, sino que sirve para situaciones de la vida real. 
  3. Enseñar en un tiempo suficiente. Dado el carácter lento de los aprendizajes, es posible que una de las causas de fracaso escolar sea el breve tiempo dedicado a una actividad.
  4. Enseñar de acuerdo a las variables que afectan a los estudiantes. Esto se conseguimos cuando se aproxima la explicación a una experiencia cercana del estudiante o usando una metodología cooperativa.
  5. Explicar continuamente lo que se quiere conseguir con una actividad, qué resultados se espera conseguir de los estudiantes.

APRENDER PARA APRECIAR Y ENSEÑAR.

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El objetivo primordial de la educación es sembrar el desarrollo personal de los estudiantes, en todas sus capacidades mentales: cognitivas, afectivas, morales y sociales, en la confianza y perspectiva optimista de conseguir, además de vidas personales más realizadas, una sociedad cada vez más justa y asociada.

La educación debe facilitar las bases y recursos para potenciar la comprensión de nuestros diversos mundos: el mundo físico, el mundo biológico, el mundo de las personas, el mundo de las tecnologías, y el mundo personal. El compromiso del docente, su compromiso fundamental está en instalar los recursos y oportunidades más idóneos, y proporcionárselos a todos sus estudiantes para que puedan asimilar los diversos tipos de aprendizajes, consciente de que el propio estudiante es el responsable principal de su propia formación. Cuando aludimos los diversos tipos de aprendizajes, nos referimos a los aprendizajes de los conocimientos propios de las diferentes materias y áreas disciplinares; pero también a los aprendizajes de procedimientos y estrategias; los aprendizajes para la convivencia, para el desarrollo personal, cognitivo, afectivo, moral y social; los aprendizajes para desarrollar la autonomía, la autodisciplina y el equilibrio emocional. Lo que inicialmente resumimos como: aprender a conocer, querer, sentir, hacer, convivir, ser, y aprender sobre el conocer, querer y sentir.

Capacitar a los estudiantes para el mayor desarrollo personal requiere conocimientos, sentimientos y comportamientos responsables y fraternos. Los conocimientos y procedimientos, las memorias declarativas y procedimentales que un docente tiene sobre su especialidad no se transfiere a la mente de sus estudiantes con solo explicarlas en clase, aunque sea de la forma más atractiva y estimulante imaginable. El estudiante aprenderá si asemeja los conocimientos, los hace suyos, los integra, los experimenta como relevantes en su vida personal y profesional, los utiliza para identificar y resolver problemas.

Aprender sobre el conocer, querer, sentir, actuar no es cuestión solo teórica, sino de gran relevancia práctica, especialmente en aquellas profesiones, como la de docente, cuyo quehacer exige continua relación con otras personas, con otras mentes, pensamientos,

sentimientos y comportamientos. Para hacia una enseñanza y aprendizaje de más calidad es preciso que los docentes presten especial atención a sus mentes, sus pensamientos, sentimientos y comportamientos, a la vez que se interesen en la mente de sus estudiantes. En la relación educativa aprenden y enseñan docentes y estudiantes. Unos y otros desarrollan competencias de carácter cognitivo, comunicativo, afectivo, personal y social. El desafío es interno, personal en cada uno de ellos: la necesidad de educarse para educar, de cambiar su mentalidad, su forma de pensar, sentir y comportarse.

En los procesos de enseñanza-aprendizaje la Teoría de la Mente resulta clave para comprender la comunicación interpersonal y la interacción social. El ser humano dispone de unas capacidades mentales, un sistema de conocimientos y procesos de inferencia, que le permite interpretar y predecir la conducta de los demás. En las relaciones interpersonales continuamente interpretamos el comportamiento, suponiendo estados mentales como opiniones, creencias, deseos, intenciones, intereses, sentimientos, etc. Cuando alguien hace algo suponemos que tal conducta se debe a determinados pensamientos, sentimientos o deseos que tiene en su cabeza. Los seres humanos tenemos una Teoría de la Mente que nos permite naturalmente atribuir estados mentales a los demás y a nosotros mismos. Somos animales mentalistas. (Riviere, Whiten, García García).

La Teoría de la Mente, la capacidad mentalista es condición necesaria en los procesos de enseñanza-aprendizaje, particularmente cuando se trata de enseñanza explícita. En la enseñanza tenemos un objetivo: cambiar la mente del otro, sus pensamientos, sentimientos y comportamientos; procuramos transmitir algo que consideramos valioso y de modo que el estudiante lo pueda asimilar. Y para ello el docente tiene que ponerse en la mente del estudiante, inferir su nivel de conocimientos, sus preocupaciones e intereses, suponer lo que el estudiante ya sabe, y lo que quizá desee saber. 

En la enseñanza se pone en juego un conjunto de estrategias para lograr una comunicación eficaz: querer llamar la atención del estudiante en los mensajes, porque lo consideran importante; se utilizan variados recursos para hacerlo de forma interesante; sobre la marcha continuamente se hace deducciones sobre si entienden e interesa; introducir modificaciones en el curso de la acción para mejorarla; sentirse más o menos satisfechos con lo realizado. La capacidad para interpretar adecuadamente la mente del estudiante y actuar en consecuencia resulta esencial en la tarea de docente.

Misión y Visión de Docentes 2.0



La educación debe comenzar en la familia, continuar en la escuela y consolidarse a lo largo de la vida.

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